Campo de Mayo / Vuelos de la muerte: El breve y contundente testimonio del ex conscripto Trejo

13 de Enero de 2021 |
Viajó en un Fiat G 222 y uno de los imputados le hizo “probar” la puerta rampa por la que en vuelo se arrojaban detenidos

Uno de los Fiat G 222 interdictos, periciados por el EAAF
Uno de los Fiat G 222 interdictos, periciados por el EAAF
El juicio oral por los “vuelos de la muerte” en Campo de Mayo cumplió el lunes con la última audiencia testimonial antes de una mini feria que se extenderá hasta febrero, y en ella se conocieron los testimonios de los ex conscriptos Pedro Jorge Trejo, Osvaldo Oscar Orrego y Arturo Roberto Degregorio, quienes ya habían sido convocados en la instancia sumarial realizada hace casi una década.

De los tres testimonios que se oyeron en la audiencia, tal vez el más breve y conciso fue el que volcó Pedro Roberto Trejo, quien cumplió con el servicio militar en Campo de Mayo entre 1977 y 1978, primero como mecánico afectado al Batallón 601 de Aviación y luego como chofer del teniente coronel Ángel Norberto Briel, quien tomó a mediados de 1977 el mando de la unidad que antes comandaba el teniente coronel Luis del Valle Arce (imputado en las causas) y quien tuvo como subjefe, en el período investigado, al mayor Delsis Malacalza, a quien el conscripto Trejo conoció y trató en distintas oportunidades.

Una tarde invernal de 1977, según relató el testigo, Briel se hizo conducir hasta el acceso de “Arriba” (así denominaban a la pista y zona de control que tenía que ver con los vuelos) y lo dejó al chofer esperando en la guardia y caminando unos 300 metros hasta donde el testigo vio llegar dos camiones F350 del tipo de los llamados “celulares”, pertenecientes a la Policía Federal. Allí se encontraron con un avión Fiat G 222 de los denominados “Herculito” (ya que parecían Hércules, pero tenían sólo dos motores y eran de tamaño más chico). El avión despegó y al regreso, en poco más de una hora, Briel regresó a la camioneta que conducía Trejo. En ningún momento le refirió al conscripto nada de lo sucedido. Era política de la dictadura (como en tiempo de los nazis) negar información a la tropa sobre las acciones ilegales más comprometidas.

Pedro Jorge Trejo, un invalorable testimonio para el juicio
Pedro Jorge Trejo, un invalorable testimonio para el juicio
En otro momento –relata Trejo- un cabo primero del batallón le dijo unas pocas palabras que nunca olvidaría: “¿Sabe lo que lleva ese avión? ¡Todos subversivos! ¡Fiambres! ¡Todos fiambres! Son muertos de la subversión”.

Trejo volvió a relatar ante el TOF, este 2021, aquello que había contado hace casi diez años ante la jueza Alicia Vence, en un juzgado federal de San Martín.

Sin embargo, el relato más revelador del ex conscripto Trejo fue cuando contó que el mayor Malacalza (uno de los imputados de este juicio, quien lo observaba en una pantalla de video) lo invitó a “dar una vuelta” en un Fiat G 222 de los que el batallón tenía en operaciones en Campo de Mayo.

Ya en el aire, luego de hacer observación a baja altura de los suburbios bonaerenses, la puerta (rampa posterior) del Fiat G 222 se abrió y Trejo debió sujetarse a las correas de su butaca, porque pensó que sería arrastrado al vacío por la corriente de aire, mientras el mayor Malacalza, que conducía el avión, sonreía por la broma que le había gastado.

Tres de aquellos Fiat G 222 afectados al Batallón 601 de Aviación del Ejército en 1977 (matrículas AE-260, AE261 y AE-262), presuntamente vendidos como chatarra, fueron puestos bajo tutela judicial y están siendo periciados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

También se analizan ampollas y restos de drogas hallados en el área de “Arriba”, junto a la pista aérea del batallón. Y por supuesto, están los relatos de los testigos, que poco a poco arman el rompecabezas de fechas y horarios de detenciones y desapariciones de detenidos ilegales que fueron trasladados a la guarnición Campo de Mayo en 1976 y 1977, y cuyos restos aparecieron devueltos por el mar en playas bonaerenses, poco después de la desaparición.

El círculo se cierra poco a poco para los verdugos de la dictadura que llegaron vivos hasta el presente, con procesos y condenas o sin ellos. En el final, aguarda una posible Justicia y siempre, por supuesto, la Memoria.

Más información de Télam sobre el Juicio Campo de Mayo / Vuelos de la muerte, en el siguiente blog: https://zona4campodemayo.wordpress.com/2020/11/17/campo-de-mayo-vuelos-de-la-muerte-testimonios-que-construyen-una-nueva-epica-de-los-vencidos/

Por Oscar Taffetani