Brigada de San Justo: Octava condena a Etchecolatz y penas ejemplares a otros 15 represores de la dictadura

02 de Diciembre de 2020 |
Las dependencias policiales de la ex Brigada serán desafectadas y convertidas en sitio de Memoria

El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata condenó hoy a prisión perpetua a Miguel Etchecolatz y a otros nueve represores de la dictadura que perpetraron secuestros, torturas y homicidios sobre 84 víctimas en el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de San Justo, provincia de Buenos Aires. Asimismo,  durante el Tribunal impuso una pena de 25 años de prisión a otros 6 represores y absolvió a uno de los imputados en la causa.

Ésta es la octava condena a perpetua (en primera instancia) que recibe Etchecolatz, por su participación y autoría en delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar.

El genocida siguió la audiencia en la que se dio a conocer el veredicto desde el penal de Campo de Mayo, en donde se encuentra detenido por otras causas.

Para oír la sentencia, Etchecolatz se puso de pie y mostró, colgado de su cuello, un cartel blanco con la leyenda: "Señor Jesús, si me condenan es por defender tu causa".

Etchecolatz fue hallado coautor de privación ilegítima de la libertad agravada por mediar violencia e imposición de torturas y por tratarse de perseguidos políticos, en 54 casos. Siete de las víctimas murieron por los tormentos recibidos.

El TOF 1, integrado por Pablo Vega, Nelson Jarazo y Alejandro Esmoris, impuso también la pena de prisión perpetua para el exministro de Gobierno bonaerense Jaime Smart; el capitán (RE) del Destacamento de Inteligencia 101 Emilio Herrero Anzorena; y el exjefe de la Sección Reunión Interior del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, Carlos María Romero Pavón.

También recibieron esa pena el exjefe de contrainteligencia Ricardo Fernández; el exjefe de la Policía Bonaerense Leopoldo Baume; el exguardia Raúl Carballo; Héctor Carrera y el médico retirado de la Policía bonaerense, Jorge Vidal.

Además, los jueces impusieron 25 años de prisión al exagente de la Policía Bonaerense Ricardo García; al teniente primero (RE) Roberto Balmaceda; al exguardia Rubén Boan; al exjefe de la Brigada de Investigaciones de San Justo Alejandro Menichini y al capitán de artillería (RE) Jorge Di Pasquale.

En cuanto al imputado exjefe de la Brigada de Investigaciones 1 de Morón-San Justo Roberto Félix, el Tribunal dispuso su absolución e inmediata libertad, tras evaluar las fechas de su legajo, que no lo ubican cumpliendo funciones en la Brigada al momento de los ilícitos.

En su fallo, que fue seguido desde las puertas del tribunal por familiares y sobrevivientes, el TOF1 exhortó al ministerio de Seguridad bonaerense a que desafecte como dependencia policial la Brigada de San Justo, para que sea convertida en Sitio de Memoria.

La “Brigada San Justo” se encontraba bajo control operacional del Primer Cuerpo del Ejército, que alcanzaba toda la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y La Pampa.

El Tribunal juzgó lo ocurrido con 84 personas que estuvieron cautivas allí, 19 de las cuales siguen desaparecidas.

Entre las imputaciones del juicio estuvieron los homicidios de los perseguidos políticos Alejandro Aibar, Sonia Von Schmeling, Marcelo Moglie, Jorge Luis Fernández González, Juan Alejandro Fernández González, Enrique Ricardo Rodríguez, Luis Ángel García, Herman Von Schmeling y Rubén Cabral.

Además, se juzgaron los secuestros de María Asunción Artigas, Mónica Sofía Grinspon y Mónica María Lemos, quienes permanecieron detenidas embarazadas en la Brigada de San Justo y fueron trasladadas al Pozo de Banfield. Allí, María Asunción y Mónica dieron a luz a sus hijas, Victoria Moyano Artigas y María José Lavalle Lemos, restituidas en 1988 y 1987, respectivamente.

Por otra parte, se investigaron los hechos en torno a las hijas de Lemos: María Lavalle, luego de ser secuestrada junto a sus padres, permaneció en la Brigada de San Justo hasta ser entregada días después a unos vecinos, y su hermana, María José Lavalle Lemos, fue entregada en aquella Brigada a quien la inscribió como hija propia, Teresa Isabel González.

También se incluyeron los secuestros de Claudio Ernesto Logares y Gustavo Antonio Lavalle. Ambos fueron secuestrados con sus compañeras e hijas.

La Brigada de Investigaciones de San Justo funcionaba en Salta 2450, San Justo, en junto con las dependencias de la Comisaría 1 de La Matanza.