Finalmente, Etchecolatz deberá seguir en la cárcel, por decisión de un tribunal federal

04 de Octubre de 2020 |
El TOCF 1 de La Plata rechazó su pedido de prisión domiciliaria, por la causa Circuito Camps

Por mayoría, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal número 1 de La Plata consideró que el represor de la dictadura recibe intramuros “tratamiento médico adecuado” y le recordó su recuperación reciente de un ataque del Covid 19. La decisión fue adoptada en la causa “Circuito Camps”, que tiene un juicio oral pendiente en el que Etchecolatz debe comparecer como imputado.

El exdirector de Investigaciones de la Policía bonaerense, de 91 años de edad, continuará detenido en la Unidad N°34 del Servicio Penitenciario Federal (SPF), situada en la Guarnición militar de Campo de Mayo.

Con los votos de los jueces subrogantes Ricardo Basilico y Carlos Vallefín y la disidencia del también subrogante Alejandro Esmoris, el TOCF consideró admisibles los argumentos de la Unidad Fiscal que interviene en los juicios por crímenes de lesa humanidad en esa jurisdicción, así como los de las querellas de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

En su resolución, conocida a última hora del viernes, los jueces ordenaron al SPF que informe “de manera inmediata a este tribunal cualquier situación que modifique o altere el cuadro de salud del imputado, debiendo remitir de manera periódica informes sobre la evolución de su cuadro y cualquier otra circunstancia que guarde relación con su estado de salud”.

La defensa oficial de Etchecolatz había solicitado el beneficio en el marco de la causa “Circuito Camps”, en la que el comisario retirado resultó condenado a perpetua en diciembre de 2012, por su actuación en los crímenes cometidos en diferentes centros clandestinos de detención de La Plata y el conurbano bonaerense, como también en el ataque a la casa de la familia Mariani-Teruggi en la capital bonaerense. A poco de cumplirse ocho años de la sentencia, aquella condena, que fue apelada, aguarda el tratamiento de la Cámara Federal de Casación.

Días antes de presentar esta última solicitud, el condenado había obtenido un fallo a favor de su pretensión de continuar la detención en su domicilio de la ciudad de Mar del Plata por parte del Tribunal Oral Federal N°6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Aquel pronunciamiento no se pudo hacer efectivo, ya que Etchecolatz se encuentra detenido por otras causas en las que, como en “Circuito Camps”, le fue rechazado el mismo pedido.

El voto mayoritario a favor del rechazo fue liderado por Basílico, quien contó con la adhesión de Vallefín. Este último, no obstante, hizo breves consideraciones. Los dos magistrados recordaron que recientemente la Cámara Federal de Casación validó rechazos a la prisión domiciliaria de Etchecolatz donde también ellos habían tenido que resolver previamente.

El juez Basílico evaluó que el condenado “recibió el tratamiento médico adecuado”. En tal sentido, afirmó que “la totalidad de los informes médicos que se han anexado” y concluyó que “no se verifica la concurrencia de extremos novedosos en el cuadro de salud de Miguel Osvaldo Etchecolatz, quien se encuentra estable, se ha recuperado de modo satisfactorio de un cuadro de Covid 19 y recibe atención médica con controles diarios. A ello se suma el seguimiento alimentario, con una dieta suministrada por el Ejército y supervisada por nutricionistas".

Recordó el magistrado, en la misma línea que lo hizo el Ministerio Público Fiscal, que "la Unidad 34 no sólo cuenta con una guardia médica las 24 horas del día, sino que dispone de un servicio de ambulancia, que en caso de emergencia, es capaz de realizar un traslado en tiempo oportuno hacia un centro de mayor complejidad".

Sostuvo al respecto que "el acceso a la salud del nombrado está debidamente garantizado, en todo momento se encuentra bajo supervisión médica, fue alojado en el Módulo E, dado que ello facilita el acceso a las derivaciones a los centros médicos extramuros”, para consignar finalmente que “todo ello permite concluir que es adecuadamente supervisado y recibe en la actualidad el tratamiento preventivo recomendado según estricto criterio médico".

En otro aspecto, citando casos recientes, puso de relieve que "el arresto domiciliario no resulta una medida que permita neutralizar el riesgo de contagio o re contagio" de Covid19 y que "corresponde disponer que se adopten todas las medidas que resulten necesarias a fin de garantizar al imputado la continuidad de una adecuada atención médica".

Finalmente, Basílico recordó las pautas fijadas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la resolución precedente del caso "Olivera Róvere" con relación al "especial deber de cuidado" que pesa sobre los jueces para neutralizar toda posibilidad de fuga en los procesos en los que se juzgan delitos calificados de lesa humanidad y las implicancias que ello tiene con relación a su posibilidad de sustraerse al proceso o eludir el eventual cumplimiento de la sanción penal".

El juez Vallefín adhirió al voto de Basílico y detalló las razones de su adhesión, citando también el fallo "Alespeiti" de la Corte y sosteniendo que "si la permanencia en el establecimiento penitenciario tiene como límite -en lo que aquí interesa- el trato cruel, inhumano, degradante u otro similar, esto no acontece en el sub judice, pues ni las condiciones de salud de Etchecolatz ni las del lugar en que cumple la detención permiten calificarla de este modo".

Apuntó Vallefin que en el fallo "Alespeiti" la Corte analizó criterios del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en los casos "Papon contra Francia" y "Giorgini contra Italia" en los que se analizaron las situaciones de personas detenidas con 90 y 82 años, respectivamente, y no se encontró que "la edad del detenido fuera determinante para ordenar el arresto domiciliario en tanto las condiciones de salud no lo demandasen".

En disidencia, el juez Esmoris, con base en los mismos informes médicos analizados sobre Etchecolatz por sus pares, evaluó que "la continuidad de su detención en un ámbito de encierro riguroso podría constituir un injustificado agravamiento de las condiciones de detención, por lo que no corresponde, bajo estas circunstancias mantener un encierro cautelar existiendo la posibilidad de morigerarlo mediante la aplicación de una medida menos lesiva como lo es el arresto en el domicilio".

Esmoris indicó, en ese sentido, que la alegación de las partes acusadoras sobre el peligro de fuga que en el caso de Etchecolatz provocaría la concesión de la prisión domiciliaria “carece de razonabilidad”, puesto “que el estado de salud que aqueja al causante y su avanzada edad, 91 años, aventa todo riesgo de fuga que preocupe a las partes, circunstancias estas a las que se adunará las medidas precautorias pertinente".

Fuente: www.fiscales.gob.ar