Comisario que declaraba como testigo fue reconocido por una víctima como su secuestrador

07 de Agosto de 2020 |
Fue en la audiencia 44 del juicio por la represión ilegal a la Contraofensiva montonera

Aixa Bona en su declaración de 2019, ante el TOF 4 de San Martín
Aixa Bona en su declaración de 2019, ante el TOF 4 de San Martín

La jornada número 44 del juicio “Contraofensiva”, que se cumplió el jueves 6 de julio por sistema de videoconferencia y ante el tribunal oral federal 4 de San Martín, deparó una sorpresa para el comisario retirado de la PFA Roberto Álvarez, ex jefe departamental que actuó durante los años que se investigan, quien relató ante el TOF que había recogido en algún momento a una mujer joven, supuestamente extraviada, que caminaba al borde de una de las rutas que conducen a la guarnición Campo de Mayo, y que la había trasladado hasta la delegación de la Policía Federal que tenía a su cargo, sin ofrecer más precisiones ni detalles.

Sin embargo, la víctima sobreviviente Edith Aixa Bona Estévez, que es querellante y que prestó testimonio en este mismo juicio el 31 de octubre pasado, reconoció en el rostro que veía en la pantalla, primero con anteojos y luego sin ellos, en el cabello que ahora está gris y en la voz, a uno de los efectivos que la trasladaron del CCD Campo de Mayo a otro de San Martín, como estación previa a su “blanqueo” y envío a Villa Devoto.

“Yo pensé que era un ‘traslado’ –dijo Aixa Bona entrevistada por Radio La Retaguardia. Lo vi cuando me saca la capucha. Quería hablar. Me preguntaba qué pensaba. No tengo ninguna duda, en esa situación uno no se olvida de la cara, pero además está igual, un poco más canoso, y le reconocí la voz”.

También recordó Aixa Bona la respuesta de Álvarez cuando le preguntó por su compañero Guadix, que había quedado en Campo de Mayo. “Está ahí. Está colgado”, le habría dicho el policía, queriendo significar que su suerte no estaba decidida.

Gervasio Martín Guadix tenía 20 años cuando volvió al país como parte de la Contraofensiva montonera. Fue secuestrado el 26 de agosto de 1980, un día antes que su pareja Aixa Bona, y llevado al CCD Campo de Mayo en donde se practicaban los “interrogatorios”. Una vez que los “interrogadores” decidieron eliminarlo, fraguaron una supuesta intercepción en la Aduana de Paso de los Libres, más un supuesto suicidio con una cápsula de cianuro.

Los restos de Guadix, identificados y recuperados en 2009, hoy reposan en el cementerio de La Plata. Su causa aún espera verdad y justicia.

El testigo Álvarez, a punto de convertirse en imputado (Foto: Gustavo Molfino)
El testigo Álvarez, a punto de convertirse en imputado (Foto: Gustavo Molfino)

Al identificar al comisario Álvarez como uno de sus secuestradores en la audiencia 44 del juicio, Aixa Bona se lo comunicó inmediatamente a su abogado Rafael Flores, quien informó al Tribunal. A continuación, el abogado de la defensa Hernán Corigliano y también Rafael Flores por la querellante, plantearon la suspensión del testimonio de Álvarez, ya que éste pasaba de ser testigo a ser imputado y corría el riesgo procesal de autoincriminarse.

Los testimonios que quedaron en pie, entonces, fueron los de María Cecilia Rodríguez Elizalde, ex esposa del imputado Marcelo Cinto Courtaux (de notable vaguedad e imprecisión en sus recuerdos, como observaron tanto la fiscalía como las querellas) y el de un ex funcionario de Aduanas en Paso de los Libres, Rubén Oscar Guardiola, quien sí pudo confirmar, con mayor precisión, su presencia, la de Gendarmería y la de agentes de Inteligencia del Estado en el puente internacional, para la época en que se produjo el supuesto suicidio de Gervasio Martín Guadix.

Próximamente, trascendió, las querellas solicitarán al juzgado de instrucción de esta causa, a cargo de Amelia Vence, que sea imputado el comisario Roberto Álvarez, siendo probable que se ordene su detención preventiva.

Tal como consignamos en la nota anterior sobre el juicio “Contraofensiva”, constituyen elementos probatorios de gran valor las actas y registros recuperadas por el Ministerio de Defensa en 2013 y que ya son de acceso público, así como las declaraciones de testigos reservados que ya obran en los expedientes “Campo de Mayo” y “Contraofensiva”.

Las audiencias testimoniales continuarán en su modo virtual y resolviendo las cotidianas dificultades de orden técnico.  Pese a la pandemia y a las cuarentenas, el Tribunal Oral Federal 4 de San Martín cumple con su insustituible labor.

Oscar Taffetani